Visita el Templo Mayor en la Ciudad de México el fin de semana

El recinto prehispánico conocido como el Templo Mayor se localizaba en el corazón mismo de la ciudad azteca de Tenochtitlán. Era una colosal construcción que daba la espalda al este y en ella desembocaban tres grandes calzadas, orientadas de acuerdo a los tres restantes puntos cardinales. Y así, la calzada de Iztapalapa se dirigía hacia el sur y contaba con un cauce con la que se extendía hacia Coyoacán, la calzada de Tacuba se desplegaba hacia el oeste y finalmente, la calzada de Tepeyac, se orientaba hacia el norte. Una ramificación de esta última conducía hasta Tlatelolco, ciudad que en cierto momento fue absorbida por la Tenochtitlán.

En nuestros días el Templo Mayor, principal sitio arqueológico de la capital del país, comprende desde parte del zócalo y Palacio Nacional hacia el sur, hasta la calle González Obregón al Norte y también desde República de Brasil y Monte de Piedad al Oeste, hasta llegar a la Calle del Carmen, al Este.
El Templo Mayor fue el ámbito donde se encontraron por primera vez Hernán Cortés y el emperador Moctezuma. Por su relevancia religiosa, arquitectónica y social, el Templo Mayor era el verdadero centro en torno al cual giraba la vida de los mexicas. Hoy por hoy, es uno de los principales atractivos turísticos que pueden conocer quienes visitan la Ciudad de México.

Habiendo sido descubierto en 1978 por algunos trabajadores de la Compañía de Luz, quienes realizaban labores de excavación, uno de ellos halló una gran piedra circular cubierta de relieves. Era la representación de la diosa de la Luna, Coyolxauhqui , la cual se hallaba en la escalinata derecha de la principal pirámide del templo.

En su momento de mayor desarrollo, el Templo Mayor era una construcción doble, con un estilo de pirámide trunca de 60 metros de alto. En su cama tenía dos templos, uno dedicado a Huitzilopochtli y el otro a Tláloc. Su construcción se realizó a través de siete etapas sucesivas. En nuestros días se preservan muchos vestigios hallados en el templo y sus inmediaciones. Sobresalen por su relevancia una estatua de Chac Mool y una gran piedra de sacrificios. El sitio arqueológico es la antesala del Museo del Templo Mayor, el cual nos ofrece ocho salas, en donde se nos expone la historia de dicha zona prehispánica. De entre lo más destacado que se exhibe en este museo están, por ejemplo, 120 ofrendas compuestas por pelotas de hule, cuchillos de obsidiana y vasijas de barro y máscaras de jade, el monolito de Coyolxauhqui y el recientemente hallado monolito de Tlaltecuhtli.

El Templo Mayor puede visitarse de martes a domingo, con un horario de 9 a 17 horas. Con el costo de la entrada al Museo, se tiene acceso también al sitio arqueológico.

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