Santa María Tecomavaca

Sobre la carretera que une a la ciudad de Oaxaca con Tehuacán, Puebla, se encuentra el municipio de Santa María Tecomavaca, sitio que ha despertado la curiosidad de los amantes de la naturaleza, ya que desde hace una década, ha alcanzado notoriedad como sitio ecoturístico, cuyo principal atractivo es el espectacular avistamiento de guacamayas verdes en el Cañón del Sabino.

Desde la cabeza municipal de Santa María Tecomavaca, es posible contactar a la comisión que se dedica a monitorear y guiar los avistamientos de las guacamayas verdes. A un precio módico, los comisionados llevan a los visitantes a cabañas rústicas, alejadas del contacto humano, en plena  Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, considerada la sexta mayor del país.

Tras pasar una noche única en medio de la naturaleza, al día siguiente, a las cinco de la mañana, la comisión envía a un guía que encamina al visitante hacia el Cañón del Sabino. De repente, de entre dos gigantescos peñascos, el eco de las aves irrumpe el silencio de la madrugada. El mejor periodo para ver el espectáculo natural es durante la primavera; no obstante, durante todo el año permanece en el lugar una población numerosa de guacamayas verdes.

En lo alto del Cañón del Sabino, se puede acceder a tres miradores que se encuentran a aproximadamente 600 metros de altura sobre el suelo y 1200 metros sobre el nivel del mar. La vista es privilegiada e inolvidable.

Asimismo, el sitio posee gran diversidad de flora y fauna, con abundantes venados cola blanca, zorros, pumas y pecaríes. Pero fue el descubrimiento de la numerosa población de guacamayas verdes (ara militaris mexicanus) que dio un giro drástico en la apreciación del lugar, debido a que biólogos de la UNAM  gestionaron su cuidado a nivel nacional, al promover la belleza del cañón y su biodiversidad e involucrar al gobierno en su cuidado.

Las guacamayas verdes forman parejas de por vida y conforman familias de hasta 10 ejemplares, aunque pueden llegar a formar grupos mayores en los dormideros. El Cañón del Sabino  alberga una población que oscila entre los 80 y 100 ejemplares, es un sitio ideal para la anidación de estas aves, ya que su altura y verticalidad hace extremadamente difícil el acceso a posibles depredadores.

El Cañón del Sabino es un sitio hermoso, relativamente cercano a la capital mexicana (aproximadamente a 4 horas), muy probablemente su popularidad incremente y será en ese momento cuando Santa María Tecomavaca afrontará un dilema: o apostarle al crecimiento consistente de sus servicios turísticos para generar mayor riqueza a costa de un irremediablemente deterioro ambiental; o funcionar bajo normas que hoy lo hacen viable como destino cuidadosamente protegido.

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