Zamora, Michoacán

Zamora, Michoacán es un destino turístico de primer nivel. Sus áreas colindantes son un caudal inagotable de gratos descubrimientos viajeros, por sus artesanías, antiguas iglesias, sus parajes naturales y la cordialidad de sus habitantes.

Zamora es un prodigioso caleidoscopio de arte religioso, comenzando por su admirable Santuario de Guadalupe, el cual, fue culminado tras una espera de cien años y que, por sí mismo, constituye una razón suficiente para viajar hasta estos rincones michoacanos.

Sin importar el que Zamora no forme parte de las listas de los destinos turísticos mexicanos más espectaculares, quien visite esta encantadora ciudad provincial, se convencerá de que, nunca resulta suficiente el tiempo utilizado para explorarla, con relación al que amerita su riqueza histórica, estética y cultural. Como referencia, se recomienda dedicar, por lo menos un día completo, para recorrer su centro histórico.

Qué visitar en Zamora

Enfrente de la Plaza de Armas, se localiza la Catedral de Zamora, admirable construcción de tintes neoclásicos edificado en 1838, en un proyecto impulsado por el sacerdote José María Cabadas. El diseño de este templo, es del arquitecto Nicolás Luna, quien tomó inspiración de la Iglesia del Carmen, que se encuentra en Celaya, Guanajuato. Inicialmente era una parroquia pero, en 1864, fue reconocida como Catedral.

Junto a este edificio sacro, se localiza el Mercado Morelos, también conocido como el “Pasaje de los dulces” por la gran cantidad de tiendas que incluye, dedicadas a la venta de golosinas típicas de Michoacán, como es el caso de los famosos chongos, huevos reales, jamoncillos, cubiertas y cocadas.

Recomendable es también, la Iglesia de San Francisco, inaugurada en 1791, si bien fue reconstruida años después, por motivo de un incendio. Sobresale su ecléctico interior y los murales que atesora, de la autoría del artista zamorano Luis. G. Jasso, dedicadas al nacimiento de Cristo. A un lado de esta iglesia, se localiza la Capilla de San Juan Diego, con su bello portón neogótico y un poco más adelante, el ex Palacio Episcopal, hoy en día, Palacio Federal, una casona porfiriana que incluye dos admirables patios, la cual fue construida en 1911.

Otro atractivo turístico de Zamora, es la Iglesia del Sagrado Corazón, de proyección neogótica, edificada por Juan Zaragoza, a finales del siglo XIX. Este edificio incluye tres naves sin terminar, vitrales estilo europeo y en lugar de cúpula, luce una espiga. No lejos de allí, se observa el Templo del Calvario, dedicado al Señor de la Salud.

Imperdible en cualquier visita a Zamora, es el Santuario de Guadalupe, precioso templo que, durante mucho tiempo, fue denominado como “la Catedral inconclusa”. Se comenzó a construir en 1898, aunque luego, los trabajos se interrumpieron durante la Revolución Mexicana. Al final, se concluyó hasta las postrimerías del siglo XX. Se trata de una colosal estructura neogótica de cinco naves, y cuyas altas torres de su campanario, se distinguen en el horizonte zamorano. El Santuario de Guadalupe es una de las construcciones más admirables del estado de Michoacán.

Interesantes para visitar en esta ciudad provincial, son también, el Teatro Obrero y el Centro Regional de las Artes de Michoacán.

Cómo llegar a Zamora

Para llegar a Zamora, conviene tomar la carretera México-Nogales, es decir, la Federal 15. Se trata de la vía principal de acceso en toda esta área del país.

Información relevante acerca de Zamora

En las cercanías de Zamora se localizan otros pueblos muy interesantes de visitar: Jiquilpan es uno de ellos. La hermosura de este lugar se hace patente en sus valores históricos y la diversidad de actividades que allí se pueden desarrollar. Allí nació Lázaro Cárdenas y aún se puede visitar la casa donde vivió en su infancia. Allí también se encuentra un completo Museo de la Revolución Mexicana y la Biblioteca Pública de Gabino Ortiz, en donde se atesora un mural de José Clemente Orozco. También es grato conocer en Jiquilpan, la Parroquia de San francisco de Asís y las encantadoras plazas que allí se encuentran. Cerca de allí, se localiza el bosque Cuauhtémoc, rebosante de jacarandas y eucaliptos. Tal lugar fue diseñado por Lázaro Cárdenas, para brindar un refugio de esparcimiento a los habitantes del pueblo.

Actividades a realizar en Zamora

Además de visitar los atractivos turísticos de Zamora anteriormente recomendados, desde ese lugar, se puede dar un paseo a Sahuayo, localizado a tan solo cinco minutos de Jiquilpan. En un sitio estupendo para comprar artesanías y muchos otros productos. Sahuayo es célebre por los huaraches y sombreros que allí se elaboran. También se recomienda conocer su plácido jardín principal y si uno acude a esta comunidad el domingo, se puede observar a los lugareños, dando su tradicional paseo por esa plaza.

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