Las emblematicas momias de Guanajuato

Guanajuato es una urbe provincial de México que tiene abundantes atracciones para los turistas. La proyección que ofrece es bastante singular, además de que cuenta con una vasta y rica historia. El acervo cultural que caracteriza a Guanajuato, ubica a este destino colonial en una posición privilegiada dentro del mapa turístico mexicano. Pero además, ciertas manifestaciones artísticas tradicionales de Guanajuato, como es el caso de sus representaciones teatrales, su música sinfónica y la música de estudiantina, también son admiradas y valoradas en su gran relevancia, allende las fronteras.

No obstante, por el hecho de que las cosas raras siempre generan un singular atractivo, gran parte de los turistas que visitan la ciudad de Guanajuato por vez primera, se sienten grandemente atraídos por ciertos callejones legendarios, como es el caso del Callejón del beso y además, por las famosas momias de Guanajuato.

En lo que se refiere a estas últimas, el fenómeno de la momificación acontece debido a una serie de factores, entre los que destacan la ventilación a la que se encuentren expuestos los cuerpos, la altura del terreno donde se localicen y la humedad presente en tal lugar. El extraño fenómeno de las momias de Guanajuato fue detectado cuando fueron exhumados los cuerpos de estas momias del panteón municipal.

En 1833 se presentó una epidemia de cólera en Guanajuato. Hubo mucho temor y alarma entre la población y cuando se sospechaba que había muerto alguien por este mal, se le declaraba de inmediato fallecido, aún cuando esto no había sucedido en realidad. De tal suerte que mucha gente en cierto estado cataléptico, era sepultada y cuando reaccionaban, en el interior de sus tumbas, fallecían por la asfixia o la desesperación. Esa es la causa del rictus de angustia que exhiben varias de las momias de Guanajuato. Otra posible causa de estas expresiones, es el estiramiento de la piel al secarse.

En 1861 fue inaugurado el Panteón Municipal y justo de ese entonces se tiene registro de las primeras momificaciones. Corresponde al cuerpo del difunto doctor Remigio Leroy, la primera momia que se exhibió, en 1965. Desde hace varias décadas las momias de Guanajuato se exhiben al público en un interesante museo que nadie debe perderse en el marco de una visita por la ciudad de Guanajuato. Es un macabro espectáculo pero a la vez una gran vivencia turística, observar a las momias formando una doble fila, como señalando la ruta a una triste eternidad.

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