Tepotzotlán para el fin de semana

Para relajarse de las tensiones habituales de la vida citadina, nada más aconsejable que regalarse un paseo de fin de semana. Y si se habita en una metrópoli como la Ciudad de México, la más grande del mundo, un buen lugar para hallar descanso y diversión es el Estado de México. Se trata de un verdadero caleidoscopio de bellezas, colores y detalles pintorescos que resultará atractivo para todos. Muchas son las opciones turísticas que nos ofrece el territorio mexiquense, tanto en lo que se refiere al turismo cultural como en lo que atañe al turismo de aventura y el ecoturismo.

Lo que se necesita para disfrutar sin límites del Estado de México, es un gran entusiasmo, una gran capacidad de asombro y muchos deseos de pasarlo en grande. Es una entidad de la república mexicana que lo mismo nos ofrece cultura, que contacto con la naturaleza, gastronomía típica y artesanías de primer nivel. Muchas son las comunidades de interés con las que cuenta el Estado de México y en este caso deseamos recomendarles una de las más fascinantes: Tepotzotlán.

El nombre de este Pueblo Mágico es una palabra náhuatl que quiere decir, “entre jorobas”. Muy probablemente se relaciona con las altas montañas frente a las que se localiza.  Esta ciudad provincial se localiza en el norte del territorio mexiquense a unos 45 kilómetros de la Ciudad de México y a 2,250 metros por encima del nivel del mar. La temperatura promedio de Tepotzotlán es de 16 grados centígrados.

A finales de la década de 1970, la sierra de Tepotzotlán fue reconocida como Parque Estatal y Zona de Preservación Ecológica. En esta pintoresca comunidad mexiquense a poco más de una hora del centro capitalino, destaca por contar con un antiguo edificio jesuita: el Ex Colegio de San Francisco Javier, sede del Museo Nacional del Virreinato.

Este formidable recinto museístico tiene la colección más significativa de piezas relacionadas con el periodo novohispano en México. Cuenta con objetos de uso civil y religioso, con abundantes utensilios de oro y plata, piezas talladas en marfil, antiguas armaduras, muebles y armas. La biblioteca del museo tiene 4 mil volúmenes y además, numerosas pinturas de los más destacados artistas virreinales en México.

Pero un paseo de fin de semana a Tepotzotlán debe complementarse con una visita a los Arcos del Sitio, en la zona natural protegida de la Sierra de Tepotzotlán. Se trata de un espectacular acueducto, construido por los frailes jesuitas a inicios del siglo XVIII. Cuenta con cuatro niveles de arcos con una extensión de 430 metros. Allí es donde se construyó el Centro Eco turístico y de Educación Ambiental Arcos del Sitio, donde se puede practicar el ciclismo de montaña, el senderismo y muchas actividades recreativas más.

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