Qué visitar en las cercanías de Real de Catorce

En Real de Catorce se pueden degustar platillos de corte internacional. Si en cambio, se prefiere la cocina tradicional mexicana, el corredor gastronómico de Matehuala destaca por su célebre asado de boda o el cabrito preparado al horno. Estas delicias se pueden acompañar con mezcal, producido directamente en las haciendas de la zona.

Por otra parte, en Real de Catorce, los fines de semana, se instala un tianguis en donde se aconseja comprar accesorios creados con chaquiras, típicos de la artesanía huichol. También se tiene la oportunidad de adquirir artesanías de otras partes de México, de excelente calidad y accesible precio.

Y si bien no existe una abundante vegetación en los alrededores de Real de Catorce, es factible admirar diferentes especies botánicas, particulares de las áreas áridas, como es el caso de cactáceas de exuberante estampa, grandes nopaleras, pastizales vastos y abundantes matorrales.

Se recomienda contratar en Real de Catorce un paseo a caballo, con un guía experto incluido. Este servicio se puede conseguir en el centro de este Pueblo Mágico y gracias a él se nos da la ocasión de conocer los parajes principales que rodean a Real de Catorce, como Los Alamitos, una gran ranchería en donde aparece una de las escasas zonas boscosas de estas latitudes.

Un lugar de especial interés, principalmente para los afectos al turismo antropológico es Wirikuta. Es un área reservada para las comunidades indígenas de la región. Los huicholes consideran a esta tierra como sagrada. En las faldas de la sierra existe una reserva natural en donde los huicholes recolectan el hongo conocido como peyote, famoso por sus propiedades místicas y alucinógenas y que los miembros de esta etnia usan para sus ceremonias y rituales secretos. El escenario de estas prácticas religiosas del México profundo es el Cerro del Quemado, el cual es también un mirador natural incomparable para avistar la inmensidad agreste de esta parte de San Luis Potosí.

Tal y como sucede con el caso de sus cercanías, el propio pueblo de Real de Catorce posee un gran acervo de anécdotas históricas. En 1775 comenzó el periodo de mayor auge de esta comunidad, ya que sus minas, así como las de Zacatecas y de Guanajuato, hasta bien entrado el siglo XX fueron las principales fuentes de plata para toda la República Mexicana. No obstante desde que se agotaron, en 1910, principió el éxodo de sus moradores. De los 15 mil que eran, llegaron a quedar solo 300, si bien en la actualidad Real de Catorce tiene un millar de habitantes.

 

 

 

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