Los antojitos mexicanos

La comida mexicana es célebre en el mundo por sus exóticos sabores, irresistible suculencia y enorme valía histórica y cultural. Los antojitos mexicanos le han dado la vuelta al mundo y hasta en los rincones más apartados del planeta es posible hallar algún platillo, ingrediente o detalle culinario, relacionado con nuestra herencia gastronómica. En lo que sigue, comentaremos acerca de algunos de los antojitos mexicanos más tradicionales y gustados, tanto por los habitantes del país, como por los millones de extranjeros que nos visitan año con año. A destacar, las raíces prehispánicas de los antojitos que mencionaremos a continuación.

Tamales y atole

Tamal proviene de la palabra náhuatl “tamalli”, cuyo significado es “envoltorio de maíz”. Por haber sido este grano parte indispensable de la dieta de los antiguos mexicanos, los tamales eran preparados en los todos los hogares de las comunidades indígenas prehispánicas. Y si bien, parece que en sus inicios no estaban rellenos y existían tantas variedades como hoy, con el tiempo surgieron diversas variedades de tamales: de dulce, rojos, verdes, de mole, frijol, pollo, etc.

Por lo que se refiere al atole, también surgió por obra de los antiguos mexicanos. Es una bebida deliciosa que se elabora a partir de la fécula de maíz. Los aztecas lo llamaron originalmente como Atolli y por ejemplo, el emperador Moctezuma gustaba de consumirlo endulzado con miel de abeja.

Sopes y huaraches

Se trata de otros antojitos mexicanos preparados con maíz. Los sopes incluyen una gruesa tortilla, tradicionalmente frita en manteca, sobre la cual se colocan distintos ingredientes como carne, queso, frijoles, cebolla, verduras, chicharrón y abundante salsa. Los huaraches, aunque similares en su preparación, son de mayor tamaño y de forma más ovalada. Muchas de las diferencias entre ambos dependen de las regiones de la república en donde se les prepara. En la capital del país se pueden consumir- por ejemplo en los típicos tianguis-, huaraches con costilla, chorizo y queso derretido.

Tlacoyos

Otro antojito mexicano de antiguas raíces prehispánicas. Su nombre se deriva del vocablo náhuatl “tlahtlaoyotl” y desde aquellos días del esplendor mesoamericano se preparaban con maíz azul. En el mercado de Tlatelolco, los aztecas consumían mucho estos antojitos. Hoy en día los tlacoyos incluyen una tortilla larga, gruesa y ovalada, la cual se prepara rellena de diferentes ingredientes, como habas, chicharrón prensado, requesón, carne, frijoles, etc. Sobre esta tortilla, además, se agregan varios complementos, como cebolla, chile, nopales, quelites, etc. Es característico de los tlacoyos que se cocinen en el comal a medio fuego, hasta estar listos para degustarse. En ciertos rincones de Puebla o Tlaxcala se les nombra como “tlatoyos”.

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