Las hermosas iglesias de Puebla

En lo que sigue recomendaremos algunas de las iglesias, templos y parroquias de mayor belleza estética y valía histórica de la ciudad de Puebla. Como sugerencia inicial, se debe mencionar a La Soledad, templo que atesora una representación de Nuestra Señora de la Soledad, que otrora se levantaba una diminuta capilla. La proyección del templo es sobria, por detalles como la esbeltez de su torre y el decorado de su cúpula, con azulejos negros y blancos. La portada luce un altorrelieve en mármol blanco, con la imagen de la Virgen de la Soledad. El interior de este recinto es sumamente sencillo, tan solo han de ponderarse cuatro retablos de estilo barroco, que datan del siglo XVIII.

El Santuario de Guadalupe, es otro edificio sacro imperdible en la capital poblana. Fue edificado en 1722 y es uno de los mejores ejemplos del barroco cultivado en esta región de México. El responsable de su construcción fue el arquitecto Diego de la Sierra, quien solucionó el problema de su fachada de modo acertado, al mezclar cantera, azulejo poblano y ladrillo. El resultado es una creación arquitectónica de enorme belleza.

El Templo de  Santo Domingo, una más de las construcciones eclesiásticas de Puebla, tiene interesantes antecedentes históricos. En el año de 1571, frailes de la orden de Santo Domingo fundaron en Puebla un complejo conventual en honor a San Miguel. Por lo que se sabe, la edificación del convento y el templo, duró muchos años, ya que el templo fue completado hasta 1659. Cuenta con una portada barroca de notable sobriedad y con una vasta nave. Tiene un coro bajo ornamentado con yeserías y un altar mayor hermoso, elaborado en 1688 por Pedro Maldonado.

Imposible no mencionar a la Capilla del Rosario, obra maestra del barroco cultivado en la Nueva España. Esta capilla de 1690, en su momento estuvo considerada como la “octava maravilla del mundo”. En su interior, en la bóveda, se aprecian sendas representaciones de las tres virtudes teologales, en el marco de exóticos follajes. En la cúpula, en cambio, destaca la Gracia, los dones del Espíritu Santo y un grupo de 16 santas dominicas. También se observa, en la zona superior de los muros de la nave, varios lienzos de grandes dimensiones, pintados por José Rodríguez Carnero, con temas relacionados con los Gozos de la Virgen. En lo que se refiere a la parte baja de estos mismos muros, lucen un admirable lambrín de azulejos de talavera.

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