Guía del viajero ecológico

Llamamos turismo ecológico a aquél que nos permite disfrutar a pleno de todo lo que nos rodea, respetando y admirando la naturaleza. El viajero ecológico es amigable con el medio ambiente y respetuoso de los seres vivos que existen en sus ecosistemas.

El ecoturismo se ha convertido en el segmento de más rápido crecimiento, y en el sector más dinámico del mercado turístico a escala mundial, constituyendo una muy interesante oferta para los turistas comprometidos con el medio ambiente. Su objetivo está orientado a priorizar la conciencia ambiental y cultural, favorecer las experiencias positivas de los turistas y sensibilizarse con el clima político, ambiental y social.

Todo viajero ecológico que se precie de tal sigue ciertas premisas al pie de la letra, viviendo unas excelentes vacaciones sin descuidar el bienestar planeta. Algunos de los puntos a tener en cuenta cuando se piensa en pasar unos días “ecoamigables” son:

Cuidar las playas: en lugar de arrojar los deshechos a la arena, hacer uso de las papeleras que se encuentran repartidas a lo largo de las principales playas mexicanas. En algunas, hasta se pueden encontrar varios tipos de cestas para poder efectuar una recogida selectiva.

Abrir las ventanas: sin importar el tipo de alojamiento que se esté ocupando, es vital no hacer uso irracional del aire acondicionado. Las mañanas son frescas y agradables. Al abrir las ventanas entrará una suave brisa que hará que el turista se sienta transportado al paraíso.

Usar racionalmente el agua: evitar comprar las cómodas pero muy contaminantes botellas de agua envasada, es un punto muy importante. Un buen consejo a tener en cuenta es llenar la cantimplora antes de salir y recargarla cada vez que haga falta.

Evitar incendios: bajo ninguna circunstancia se deberán abandonar objetos de cristal en zonas forestadas, ni hacer fuego donde no está autorizado.

Cuidar el hábitat de los animales y la naturaleza: es muy importante no cortar ramas ni llevar piedras de los lugares que se visitan. Si  se desea regresar al hogar con un recuerdo, la mejor opción es visitar los puestos de los artesanos locales, quienes confeccionan verdaderas maravillas. Un punto muy importante a tener en cuenta es no molestar ni alimentar a los animales.

Usar medios de movilidad no contaminantes: en lo posible el eco viajero deberá restringir el uso del automóvil. Otros medios de desplazamiento como la bicicleta o las caminatas no contaminan el ambiente y son altamente saludables.

Apagar el ordenador cuando no está siendo usado: no son pocos los turistas que dejan su ordenador prendido solo para chequear, de cuando en cuando, si han recibido correo. Esto, por supuesto, significa un gasto energético inútil. Antes de salir, todo viajero que se precie de ser respetuoso y amigable con el medio ambiente apagará su ordenador, resultando esto en un importante ahorro de energía.

En noviembre de 2011 se inauguró el primer “kiosco ecológico” en Monterrey. Se trata de una estación generadora de energía eléctrica a través de celdas solares, autogeneradores y fuerza humana. Aquí los visitantes podrán cargar sus ordenadores y equipos personales con la llamada “energía limpia”.

Si hablamos de hoteles ecológicos, México cuenta con una excelente cantidad de establecimientos que cumplen con todas las cualidades necesarias, como ocasionar un impacto mínimo en el medio ambiente. La gran mayoría se mimetizan con el maravilloso entorno sin invadir visualmente el paisaje. Este tipo de hoteles, en su mayoría, utilizan energía solar y están ubicados fuera de las zonas hoteleras.

Son muchos los lugares en los que el viajero ecológico tendrá la oportunidad de admirar las maravillas de la naturaleza. Desde parques zoológicos hasta museos, pasando por parques naturales, parques arqueológicos, lagunas, lagos, jardines botánicos y acuarios.  En todos y cada unos de ellos podrá reflexionar sobre las muchas razones por las que debemos cuidar nuestro entorno.

A lo largo y ancho de México se encuentran zonas de alta riqueza ecológica. En el centro se ubican importantes sistemas montañosos, con bellísimos volcanes rodeados de un imponente colorido y una rica diversidad de fauna y flora. Los pueblos de esta región emanan historia y tradición. En el sur y sudeste existen zonas de incomparable riqueza arqueológica y bosques de singular belleza dotados de la –posiblemente- mayor biodiversidad de todo el país. Las playas de esta región merecen una especial mención. Extensas y muy bellas, poseen el sistema de arrecifes que ocupa el segundo lugar en el mundo. En el norte y noroeste podemos disfrutar de ecosistemas desérticos y mágicos bosques. Las costas poseen una importante variedad de fauna marina. Uno de los destinos más  visitados por el turismo local e internacional es Acapulco. El viajero fanático de la naturaleza encontrará en esta isla rocosa espacios naturales de exuberante vegetación tropical que podrá conocer a bordo de pequeñas embarcaciones. Para los amantes de la flora y la fauna este es un lugar a tener en cuenta, ya que cuenta con un interesante ecosistema de iguanas, reptiles y aves.

En el territorio mexicano hay más de treinta mil especies de flores, con más de mil variedades de orquídeas. En lo que respecta a las aves, existen en el país más de mil especies, con cincuenta variedades de colibríes.

En la mayoría de los estados se pueden admirar reservas naturales o áreas protegidas, con gran variedad de formas de vida silvestre. Una muy buena opción es visitar las zonas arqueológicas rodeadas de exuberante vegetación, y practicar actividades ecológicas.

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