Explorando el corazón maya

Vamos a comentar acerca de algunos destinos turísticos sumamente atractivos, que se localizan en el estado de Quintana Roo. Quien siga esta ruta hacia el corazón maya de nuestro México, hallará un colorido mosaico de tradiciones y bellos rincones, que sin duda dejarán satisfecho al más exigente de los viajeros.

Felipe Carrillo Puerto

Esta comunidad fue formada en 1850, bajo el nombre de Chan Santa Cruz o bien “Pequeña Santa Cruz”. Se localiza en las cercanías de la Reserva de la Biosfera de Sian Kaan y se perfila como un punto de inicio perfecto para visitar las poblaciones mayas de la región. En Felipe Carrillo Puerto destacan el Palacio Municipal,  la Parroquia de la Santa Cruz y la Casa de la Cultura.

Señor

Esta es una comunidad plenamente maya en donde muchas de sus tradiciones y hábitos de vida se conservan plenamente vigentes. En este sitio, por ejemplo, se tiene la oportunidad de visitar a curanderos que nos mostrarán las plantas medicinales que más utilizan los mayas, como por ejemplo la chaya, útil para favorecer los riñones; el orégano grande de Castilla, práctico desinflamante de golpes y el xtukli, eficaz para disminuir el estrés.

Laguna Azul

Se trata de uno de los cuerpos de agua más hermosos de México y se encuentra a solo 7 kilómetros de Señor. Las orillas de Laguna Azul, son vírgenes, salvo algunas chozas aisladas de techo de palma y un diminuto muelle. Sin embargo, para poder visitar este santuario natural hay que solicitar un permiso especial en el pueblo de Señor.

Tihosuco

En  1534 arribaron los primeros evangelizadores católicos a la península de Yucatán. Un par de décadas después, inauguraron el poblado franciscano de San José Yucatán, que comprendía incluso, a lo que actualmente corresponde a Quintana Roo. No obstante, buscaron además, establecer sus cabeceras en pueblos prometedores en términos de desarrollo social y económico. Uno de ellos fue Tihosuco, el cual desde un punto de vista turístico cuenta con la interesante iglesia de Tihosuco, de origen colonial, pero que no fue concluida sino hasta 1839.

Una recomendación especial es la de adquirir shampoos elaborados a base de sábila y otras hierbas de la zona, así como también jabones, medicinas para la piel y repelentes para mosco, que se venden en el pueblo de Tihosuco y que son elaborados por los habitantes de esta comunidad maya. Además, en estos mismos establecimientos se ofrecen referencias para explorar los cascos de haciendas y cenotes cercanos.

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