El jaguar en México

El jaguar ha estado incluido en la mitología de las culturas prehispánicas, como una de las figuras religiosas más admirables y respetadas del México Antiguo. La imagen de este felino aparece representada en prácticamente todas las formas plásticas manejadas por nuestros antepasados indígenas: escultura, pintura, códices, estelas, etc. El nombre científico del jaguar es panthera onca, y se encuentra presente en casi todos los listados de animales en peligro de extinción, que existen en el continente americano.

El felino era motivo de veneración para los mesoamericanos y se hallaba vinculado con el poder y la valentía, en el imaginario prehispánico. Los pueblos antiguos se inspiraban en el jaguar en sus conquistas guerreras. Pero además, también se le relacionaba con la noche- seguramente por sus hábitos de caza-, con la fertilidad y con la muerte.

Por otro lado, el jaguar tenía diferentes denominaciones, de acuerdo a cada lengua hablada en la antigüedad en el continente americano: para los pueblos nahuas, era “ocelotl”; para los mayas “balam”; los guaraníes le nombraban como “yaguaraté” y los mapuches, “Nahuel”.

Los primeros europeos en llegar a América lo llamarón “tigre” y aunque pudiera pensarse que los conquistadores españoles se equivocaron al nombrarlo de esa manera, esto no es totalmente exacto: el jaguar, la especie “panthera onca”, es un cercano pariente del panthera tigris, es decir, el famoso tigre y del llamado “rey de la selva”, el león. Todos ellos pertenecen a un mismo género y el jaguar es el único de los tres que habita en América.

En nuestros días, el jaguar aparece desde el norte de México y hasta la parte noroeste de Argentina. Incluso se han registrado avistamientos del jaguar en el suroeste de los Estados Unidos, aunque se ha comprobado que no existe una población de jaguares asentada permanentemente en esta nación norteamericana. Por otra parte, el jaguar se hace presente en una gran cantidad de ecosistemas, desde los bosques de tipo tropical, localizados a nivel del mar, hasta las áreas semidesérticas, localizadas a una altura superior a los 2000 metros de altura.

La coloración de los jaguares es variada, algunos ejemplares tienen rosetas de gran tamaño en todo el cuerpo; otros, en cambio, muestran manchas negras con solo algunas rosetas a los lados. Incluso pueden existir algunos de estos felinos con el pelaje completamente negro. En este caso, dentro de las poblaciones de jaguares identificadas en México, no han sido reportados jaguares negros, a diferencia de las poblaciones que habitan en América del Sur.

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