El Centro Ceremonial Otomí en Temoaya

Al norte de la Ciudad de Toluca, en el municipio de Temoaya, se encuentra el Centro Ceremonial Otomí, una majestuosa construcción erigida a finales del siglo XX que recupera el esplendor de los templos prehispánicos.

El centro fue diseñado por los arquitectos Iker Larrauri y Carlos Obregón, éstos se inspiraron en el espacio que los otomíes empleaban para sus ceremonias en el siglo IX, antes de la influencia azteca de Quetzalcóatl.

El espacio se compone de un edificio principal, amplias escalinatas, taludes, una plaza cuyo piso está decorado con piedras de colores que forman 3 llamas y un grupo de esculturas con la forma de serpientes entrelazadas. En total son 52 esculturas simbolizando los años del siglo prehispánico.

Otros elementos que se pueden observar en el centro y que destacan por su significado y diseño son el “Hyadii”, el Tahaay, el guerrero Botzanga y el mural de Da´Mishi.

La escultura del gran guerrero “Botzanga” o lagartija negra, se localiza en la entrada del centro ceremonial, este caudillo otomí combatió contra los mexicas encabezados por Axayacatl, a quien hirió, pero salvo su vida, regresando el rey azteca tiempo después para cobrar el desafío y someter al pueblo otomí.

El enorme sol o “Hyadii” se localiza en la parte superior del centro, es una espléndida obra plástica esculpida en piedra roja simbolizando las llamas solares, está sostenida por varios conos de piedra negra que representan caracoles, símbolo del agua.

El “Tahaay” o mensaje del fuego y de la vida, es el lugar donde se llevan a cabo las ceremonias del maíz, que los otomíes aún celebran con el fin de pedir a sus deidades una buena cosecha. Otro espacio místico de notable belleza es el mural de “Da´Mishi” o del jaguar que camina y habla. Esta obra es creación del artista plástico Luis Y. Aragón; representa la cosmología otomí.

En el centro ceremonial también se cuenta con un museo, un mercado de artesanías e instalaciones para hospedarse o acampar. Por sus amplias áreas verdes y el ambiente natural que le rodea se ha empleado con frecuencia como centro de entrenamiento deportivo.

La visita a Temoaya y su Centro Ceremonial Otomí puede ser por descanso, entrenamiento o sólo para comprar alguno de sus famosos tapetes, pues lo mejor para quienes viven en el Valle de México y Toluca es “la maravilla de tenerlo cerca”.

Fotografía: Esculturas del Centro Ceremonial Otomí. www.temoaya.gob.mx

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