Características de un paseo en globo

Las sensaciones que se tienen al tomar un paseo en globo son encantadoras. De inicio, es inevitable no mirar al cielo cuando se detecta un globo aerostático en el firmamento. Esto motiva que sea uno de los medios publicitarios más exitosos que existen en la actualidad. Por lo anterior, quienes se atreven a montar campañas publicitarias utilizando globos aerostáticos, por lo general tienen el éxito garantizado.

Ahora bien, hay dos tipos de vuelo en globo: uno es el vuelo en globo cautivo y otro, el vuelo en globo libre. El primero es aconsejable para cuando se celebran ferias, celebraciones en pueblos y festejos en ayuntamientos. También en el caso de algunas exposiciones. El propósito de los vuelos en globo cautivo, es hacer que aborden la mayor cantidad de asistentes que sea posible y luego elevarse unos 25 o 30 metros. En cambio el vuelo en globo tiene  como objetivo, desplazarse sobre una región determinada a unas alturas de 500 a 700 metros de vuelo.

El aerostato nos posibilita un contacto pleno con el ambiente natural. Además, es un modelo de transportación que tiene una larga historia y por ello es uno de los medios de desplazamiento aéreo de los que se tenga noticia. De entrada es esencial mencionar que se precisa de un mínimo de dos personas para volar de un globo aerostático: un piloto y uno o dos ayudantes. La primera acción que se lleva a cabo en la preparación de un vuelo, es el inflado del globo y para este fin se utiliza un poderoso ventilador de aire frío. Posteriormente se activa el quemador y se inicia el calentamiento del aire interior hasta que el globo comienza su ascenso. Los globos de aire caliente, los más usados en nuestros días, usan para impulsarse, grandes cantidades de gas propano.

Sin embargo, el modo de conducir un globo es realmente sencillo. Lo más importante a considerar son las circunstancias climatológicas de las cuales dependen los viajeros y en general todo el paseo. El viento perfecto para realizar un viaje en globo debe de soplar a una velocidad aproximadamente de 12 kilómetros por hora, con lo cual se alcanzarán un promedio de avance de entre los 12 y 18 kilómetros recorridos en una hora.

Controlar un globo aerostático no es complicado, puesto que, implica calentar el aire para elevarse y mantener la altura. Así también, basta con dejar de calentar el aire para comenzar el descenso. La clave del vuelo en globo se relaciona con saber buscar distintas corrientes de aire, que soplen precisamente en la dirección que deseamos tomar.

Por último, el piloto determinará el espacio más adecuado para efectuar el aterrizaje y tomará tierra gentilmente. Luego arribará el equipo de seguimiento de tierra, donde se recibirá a los viajeros y se recuperará todo el equipo finalmente se entregan constancias de vuelo y se festeja la excursión con un rico almuerzo.

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