Calendario Azteca o Piedra del Sol

La Piedra del Sol es un complejo monolito, hecho en basalto, tiene grabado inscripciones de la cosmogonía mexica en relación a los cultos solares.

Se cree que tal vez fue un recipiente ceremonial (cuauhxicalli) o un altar de sacrificio (temalácatl). Es un disco o círculo que mide 3.60 metros de diámetro con 122 centímetros de grosor, pesa más de 24 toneladas.

Algunos le llaman Calendario Azteca debido a los complejos trazos que indican los ciclos solares relacionados con la astronomía Azteca. Otros tantos dicen que es un error llamarlo de esa forma debido a que sus inscripciones son mucho más complejas.

La Piedra del Sol, es uno de los descubrimientos de mayor importancia y aporte para el conocimiento de la cultura prehispánica en México, se descubrió en 1790 en el costado sur de la Plaza Mayor en el Centro Histórico de la ciudad de México.

L primer estudio lo realizó Antonio León y Gama en 1792, a partir de esto se han realizado infinidad de estudios, después de mucho tiempo se ha llegado a la conclusión de que la posición de la Piedra del Sol debe ser horizontal, mostrando su relieve solar como otros monumentos con ésa forma. Se han hecho varias propuestas e investigaciones sobre las inscripciones y el valor numérico de cada uno de los elementos que se encuentran en sus relieves.

A continuación una breve descripción de las imágenes:

La Imagen central: El Dios principal se encuentra el centro, hay quienes dicen que es el Tonatiuh, Dios del Sol, otros, dicen que es Xiuhtecuhtli,  centro del Universo, también se ha dicho que es Huitzilopochtli.

El primer círculo, se encuentra alrededor de la imagen central de la Piedra del Sol, ahí aparece la representación de cinco soles generadores del Mundo: el Jaguar (nahui océlotl) es el primer sol; Viento (nahui ehécatl) el segundo; Lluvia de Fuego (nahui quiáhuitl) el tercer sol y Agua  (nahui atl) el cuarto sol.

El segundo círculo, en la siguiente banda circular aparecen los soles cosmogónicos y los 20 signos de l calendario indígena; lagarto (cipactli), viento (ehécatl), casa (calli), lagartija (cuetzpalin), serpiente (cóatl), muerte (miquiztli), venado (mázatl), conejo (tochtli), agua(atl), perro (iztcuintli), mono (ozomatli), hierva divina (malinalli), caña (ácatl), jaguar (océlotl), águila (cuauhtli), buitre o zopilote (cozacacuacuhtli), movimiento (ollin), cuchillo de pedernal (técpatl), lluvia (quiáhuitl) y flor (xóchitl).

Todos juntos vinculan el movimiento del Sol con la conformación del ciclo calendárico.

El tercer y cuarto círculos, hay una imagen sobre un círculo con glifos calendáricos, ahí se apoyan cuatro rayos solares en forma de ángulo y conforman otra banda circular, incluye los simbolos del universo y el calor del sol que se extiende en todas direcciones.

La siguiente banda circular, tiene cuatro púas sagradas en medio de sus ocho remates, con un quincunce, tres plumas y un jade cada uno. Se complementa el círculo con hileras de plumas cotas de águila, corrientes de sangre, bandas de chalchíhuitl y remates que simbolizan sangre.

El quinto círculo, éste circulo solar esta limitado por serpientes de fuego o xiuhcóatl que abren sus fauces, de las cuales emergen los perfiles de dos deidades contrapuestas, algunos dicen que es Tonatiuh, el Dios Solar y Xiuhtecuhtli, el Dios del Fuego, esto simboliza el cielo nocturno, estrellado y el lugar de la tierra – noche, donde se hunde el Sol al ponerse.

Los cuerpos de las serpientes mitológicas se confroman por una secuencia de elementos flamígeros encerrados en cuadros. En medio del remate de las colas de las serpientes se encuentra una fecha calendárica: 13 caña, que de acuerdo a estudiosos del tema, fue el año en que nació el quinto sol: Ollin Tonatiuh.

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